El Dr. Felipe Canuto Castillo, adscrito al
Departamento de Estudios Culturales de la Universidad de Guanajuato (UG),
Campus León, dedica su trabajo al estudio de las lenguas indígenas mexicanas y
de los procesos históricos y sociales que han determinado su situación actual.
Su formación en Estudios Mesoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), complementada con una estancia posdoctoral, sustenta dos
líneas de investigación que desarrolla de forma paralela: las literaturas en lenguas
indígenas y, en particular, la sociolingüística indomexicana, disciplina que analiza
la relación entre lengua y sociedad.
Lo que distingue su enfoque es la incorporación de una perspectiva histórica para
interpretar fenómenos del presente. Esta orientación no surgió de manera
abstracta, sino del trabajo de campo: en una de sus investigaciones, el doctor se
dispuso a documentar un proceso lingüístico y descubrió que este había ocurrido
una generación antes que las personas a las que entrevistaba. Desde entonces,
ha incorporado herramientas como la demografía histórica y el análisis de
documentos de época para reconstruir trayectorias que, de otro modo, quedarían
invisibles.
“Para entender muchas de las cuestiones que están sucediendo ahora con las
lenguas indígenas, hay que remontarse hacia atrás en la historia”, señala el
investigador.
El punto de partida de esa historia es contundente: hace cinco siglos, la totalidad
de la población en el territorio que hoy es México hablaba lenguas indígenas.
Según el Censo de Población 2020, ese porcentaje se ubica actualmente en 6.1
%, y una encuesta de 2023 lo situó ya en 5.9 %. Para el Dr. Canuto, este
descenso no responde a características propias de las lenguas, sino a factores
sociales, económicos y políticos acumulados a lo largo del tiempo. En ese sentido,
advierte que discursos como el del mestizaje han funcionado con frecuencia para
encubrir lo que el antropólogo Guillermo Bonfil Batalla llamó “desindianización”: un
proceso activo de desplazamiento cultural que no siempre se nombra como tal.
Dirección de Comunicación y Enlace
www.ugto.mx
Este fenómeno tiene una dimensión global. Se estima que entre el 94 % y el 96 %
de las lenguas del mundo se encuentran en riesgo, lo que llevó a la UNESCO a
declarar el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas. En México, la
legislación reconoce a las lenguas indígenas como lenguas nacionales con el
mismo estatus que el español; sin embargo, como observa el investigador, la
distancia entre lo que establece la ley y lo que ocurre en la práctica sigue siendo
considerable.
Como parte de su trabajo teórico, el Dr. Canuto ha propuesto el concepto de
“unicidad lingüística” para describir la tendencia histórica de los grupos en el poder
a imponer una lengua dominante y desplazar a las demás. Lo que su investigación
muestra es que esta tendencia no ha desaparecido: ha cambiado de argumento
en cada época.
En la colonia, el desplazamiento se justificó en nombre de la fe; en el siglo XIX, en
nombre del progreso; hoy, con frecuencia, se recurre al lenguaje académico o
científico para legitimar posiciones que, en el fondo, responden a las mismas
lógicas.
“Los argumentos cambian con el tiempo, pero, en esencia, se mantienen las
mismas ideologías que buscan desplazar la diversidad lingüística”, puntualiza.
En el plano de la investigación colaborativa, el Dr. Canuto trabaja desde hace tres
años con académicos de Chile, Ecuador, Bolivia y Perú, entre otros países, en un
proyecto que examina el papel de las lenguas indígenas en la educación superior.
La pregunta central es si las universidades latinoamericanas están respondiendo,
en los hechos, a los principios de pertinencia cultural que su propia legislación les
exige. El grupo ya publicó un primer volumen colectivo y actualmente prepara un
segundo libro, cuyo título de trabajo es “Lenguas indígenas latinoamericanas en
contextos de educación superior”, previsto en coedición entre la Universidad de
Guanajuato y la editorial ecuatoriana Abya-Yala.
A escala local, su investigación también se ocupa de León. En colaboración con la
Dra. Ivy Jasso Martínez, del Departamento de Estudios Sociales, ha analizado la
situación de la población indígena migrante en la ciudad: las dificultades que
enfrenta para integrarse, pero también las estrategias con las que construye
identidad en un entorno urbano.
Dirección de Comunicación y Enlace
www.ugto.mx
En ese contexto, el Dr. Canuto recuerda que la historia de León es más diversa de
lo que ciertos imaginarios sugieren: investigaciones históricas documentan una
presencia africana e indígena muy significativa desde los orígenes de la ciudad,
una realidad que con frecuencia ha quedado fuera de la memoria colectiva.
“Las lenguas no son solo formas de comunicación; son maneras de ver el mundo”,
afirma el investigador y, desde esa convicción, hace un llamado a la comunidad
universitaria a acercarse a estas temáticas con apertura y disposición crítica. Para
el Dr. Canuto, la universidad tiene la responsabilidad de no quedar al margen de
las problemáticas sociales que le son contemporáneas, y las lenguas indígenas
(con todo lo que implican en términos de historia, identidad y derechos) son una
de ellas.
