Con tres ferias realizadas en 2026, espacios gratuitos de comercialización y capacitación productiva, el municipio fortalece un modelo de atención que vincula desarrollo económico, inclusión y bienestar familiar.
El Gobierno sanmiguelense consolidó durante 2026 una estrategia municipal para fortalecer la autonomía económica de las mujeres, mediante la organización de ferias de comercialización, capacitación en actividades productivas y acompañamiento permanente a emprendedoras formales e informales.
Bajo el liderazgo del presidente municipal Mauricio Trejo, el Gobierno Municipal ha orientado la atención a las mujeres hacia un esquema integral que vincula asistencia, formación, desarrollo productivo y generación de oportunidades. Su papel se concentra en definir la política, coordinar al gabinete y asegurar que las acciones institucionales produzcan beneficios verificables.
En la tercera Feria de Mujeres Productivas del año se registraron 136 participantes y acudieron 114 expositoras, quienes tuvieron acceso gratuito a espacios para presentar sus productos, generar ventas, establecer contacto con nuevos clientes y fortalecer el posicionamiento de sus negocios.
La política es coordinada por el Instituto Municipal de Atención a las Mujeres (IMAM) y combina dos componentes: acceso directo al mercado y desarrollo de capacidades. Como parte de esta edición se impartieron talleres de corte y confección, elaboración de piñatas y globos sorpresa, en los que participaron 62 personas.
«Sus negocios, de chiquito a grande, el que sea, ya estén establecidos formal e informalmente, están creciendo poco a poco», señaló Mary González, titular del IMAM, sobre la evolución observada entre las participantes recurrentes.
El valor de la estrategia radica en su continuidad. La feria no se plantea como una actividad aislada, sino como una plataforma pública para que las mujeres incrementen sus márgenes de venta, amplíen su cartera de clientes, construyan relaciones comerciales y diversifiquen sus fuentes de ingreso.
Este enfoque permite que el municipio actúe como facilitador del desarrollo económico: abre espacios, elimina costos de participación, acerca a productoras y consumidores y ofrece herramientas para convertir una habilidad u oficio en una actividad con mayor viabilidad comercial.
«Aquí está el Instituto de la Mujer para apoyarlas; tienen las puertas abiertas, las vamos a escuchar, vamos a atenderlas y vamos a hacer todo lo posible por apoyarlas en lo que ellas necesitan», expresó González Hernández.
La siguiente etapa deberá concentrarse en ampliar la incorporación de mujeres de colonias y comunidades, dar seguimiento al crecimiento de sus emprendimientos y medir variables como ventas, clientes obtenidos y negocios formalizados.
Con esta estrategia, San Miguel de Allende avanza en una forma de gobierno que convierte la política de atención a las mujeres en desarrollo económico, capacidades productivas y bienestar para sus familias.
