La violencia familiar rara vez empieza con un golpe. Muchas veces inicia sutilmente con descalificaciones, control sobre las decisiones personales o el distanciamiento progresivo de seres queridos. Por ello, la Secretaría de las Mujeres del Estado de Guanajuato hace un llamado a la ciudadanía a nombrar, identificar y atender estas conductas a tiempo, recordando que ninguna forma de agresión es normal ni justificable.

La violencia familiar no se limita al espacio físico de la casa ni deja únicamente marcas visibles. Se manifiesta también en redes sociales o espacios públicos a través de actos que buscan humillar, intimidar, controlar la economía o manipular emocionalmente a las mujeres.

Una realidad que nos llama a actuar:

Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que, entre enero y mayo de 2026, se registraron más de 113 mil presuntos delitos de violencia familiar en el país, de los cuales 7 mil 308 ocurrieron en Guanajuato.

En la Secretaría de las Mujeres, el 70 % de las atenciones solicitadas responde a violencia en el entorno familiar, y en el 83 % de los casos se identifica violencia psicológica, una de las formas más invisibilizadas pero profundas de vulneración.

Frente a esta realidad, y especialmente en periodos como las vacaciones donde la convivencia en el hogar se intensifica, la secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas, enfatizó que la institución mantiene sus puertas abiertas para brindar apoyo permanente:

“El miedo no es parte de una relación sana, los celos no son cariño y el control no es protección. Así que si una mujer en el estado de Guanajuato esta pasando por un momento de violencia le queremos decir que no esta sola. En la Secretaría de las Mujeres le escuchamos sin juzgar, le creemos y estamos listas para acompañarle a recuperar su tranquilidad y su libertad”, sostuvo Itzel Balderas.

 

¿Cómo identificar si estás viviendo violencia familiar?

Las agresiones en la pareja o la familia suelen avanzar de forma gradual. Prestar atención a estos focos rojos permite pedir ayuda antes de que la integridad física o emocional se ponga en mayor riesgo:

Aislamiento: Te prohíbe, condiciona o manipula para que dejes de convivir con tus familiares, amistades o redes de apoyo.

Control excesivo: Revisa tu teléfono, exige conocer tu ubicación a cada momento, decide cómo debes vestir, te impide trabajar o limita tu acceso al dinero.

Descalificación y amenazas: Te insulta, ridiculiza tus ideas en público o privado, destruye tus pertenencias o amenaza con hacerte daño a ti, a tus hijas e hijos o a tus mascotas.

Miedo constante: Sentir temor, ansiedad o incertidumbre continua ante las posibles reacciones de la otra persona.

El ciclo de la violencia: Alternar momentos de tensión y agresión con etapas de arrepentimiento, regalos o promesas de cambio (“luna de miel”). Las disculpas no detienen la violencia ni garantizan que no vuelva a ocurrir.

 

Un plan de protección pensado para tu seguridad:

Cuando una mujer acude a la Secretaría de las Mujeres, personal capacitado aplica el Instrumento de Valoración de Riesgo de Violencia Feminicida (IVRVF). Esta herramienta especializada permite analizar el nivel de peligro en el que se encuentra, evaluar el entorno y diseñar de inmediato una estrategia de protección a la medida para salvaguardar su vida y la de sus hijas e hijos.