El Gobierno de Japón decidió hoy extender hasta finales de agosto el estado de emergencia sanitaria vigente en Tokio, así como ampliar esta medida a las regiones colindantes debido al aumento récord de contagios de coronavirus.

La decisión, que llega mientras Tokio acoge los Juegos Olímpicos en un formato burbuja para evitar la propagación del virus, afectará también a la prefectura de Osaka (oeste) y en la práctica implicará sobre todo restricciones para las operaciones de bares y restaurantes.

El primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, señaló que las nuevas medidas están dirigidas a contener “el rápido aumento de los contagios” que se observa en estas regiones, del que preocupa en especial la mayor incidencia de las nuevas variantes del virus, en declaraciones a los medios tras aprobar la decisión.

Tokio registró hoy unos tres mil 300 nuevos contagios, tras informar en la víspera de tres mil 865 nuevos casos, un número récord hasta la fecha y casi el doble que en la semana anterior.

En todo Japón, los contagios superaron los 10 mil el pasado jueves por primera vez desde el inicio de la pandemia.

En las zonas metropolitanas de Tokio y Osaka, las más pobladas del país, los contagios están aumentando “más rápido que nunca” y al mismo tiempo “se está imponiendo la cepa delta” entre los nuevos contagios, dijo Suga, quien destacó la necesidad de “evitar una mayor presión sobre el sistema sanitario”.

Con la decisión de hoy, la emergencia sanitaria que estaba vigente en Tokio desde antes del inicio de los Juegos el pasado día 23 se extenderá hasta finales de agosto, casi diez días más de lo previsto en un principio.

La emergencia se ampliará además a las tres prefecturas colindantes con la capital (Saitama, Chiba y Kanagawa), además de a Osaka, mientras que también se elevará el nivel de alerta, aunque sin llegar al máximo, a otras cinco regiones.

Esta medida conllevará la restricción de los horarios de bares y restaurantes y la prohibición de que sirvan alcohol, limitaciones que ya han estado vigentes desde hace meses en Tokio y otras prefecturas niponas con seguimiento desigual debido a la falta de mecanismos legales para imponer su cumplimiento.

La cita deportiva tiene lugar entre restricciones sin precedentes para todos sus participantes y sin público en las gradas, y aunque se han detectado infecciones dentro de la burbuja olímpica, no consta que su celebración esté relacionada de forma directa con el repunte de casos en Japón.

CON INFORMACIÓN DE LÓPEZ – DÓRIGA DIGITAL.