El escritor Enrique Serna, quien fue galardonado por la Universidad de Guanajuato (UG) con el VIII Premio “Jorge Ibargüengoitia” de Literatura, el cual reconoce su trayectoria y obra literaria, particularmente en el género de la novela histórica, compartió un espacio de diálogo con periodistas y público general posterior a la ceremonia.
“Me da una gran alegría recibir este premio porque lleva el nombre de uno de los escritores mexicanos que más admiro. También me honra porque es un premio a mis novelas históricas, parte de mi obra de madurez y las que más trabajo me han costado; son laboriosas y me han obligado a transportarme a un mundo desconocido; las escribí porque quería aprender”, fueron las palabras de escritor para dar comienzo a la charla.
Entre los cuestionamientos, se abordaron las adiciones ficcionales al relato histórico, la motivación y el proceso de escritura, perspectivas ante ideologías y movimientos sociales y polémicas en torno a la literatura erótica y la adaptación cinematográfica de obras literarias.
En cuanto a la escritura, Enrique Serna explicó: “Se requiere cierto rigor para no despegarse demasiado de la época en la que transcurre la historia, por ejemplo, el lenguaje”. En ese punto, comparó su labor escritural con una tarea arquitectónica con dos opciones, ‘restaurar’ o ‘remodelar’, optando él por la segunda. “Hacer una reproducción arqueológica es algo muy difícil. Lo que trato de hacer es un lenguaje híbrido entre el español contemporáneo y el de la época; hacer el espacio habitable para el presente conservando algunos rasgos. Sin embargo, se pueden intentar maneras distintas de narrar. También hay poemas históricos que capturan un solo instante, pero preñado de significados; tienen esa magia de meterte en un momento de la historia sin necesidad de todo un aparato que lo soporte”, detalló.
En cuanto a su elección de proyectos de novela, dijo: “Primero tienes una cierta atracción hacia determinados personajes de una época; después hay un proceso de inmersión para ver si lo que averiguas en el transcurso de tu investigación te va dando ideas. Es un trabajo riesgoso porque puede ocurrir que no acabes escribiendo nada, pero si tú perseveras, empiezas a tener una idea más clara del mundo en el que vivieron, con el trabajo de picar piedra en archivos y bibliotecas, empiezas a elucubrar cómo pudo haber sido su vida interior. Tienes que vivir como exiliado durante algún tiempo, porque no puedes estar leyendo demasiadas cosas de tu tiempo, tener sensibilidad para ver qué encaja sin violar ciertas reglas”.
Al respecto de personajes malvados o victimarios presentes en su obra, señaló que la investigación de la maldad es una gran veta literaria y sostuvo que: “Siempre ha sido fascinante escribir sobre personajes ambiguos”.
Al ser interrogado sobre la evolución de su escritura, Enrique Serna señaló que, al crear sus dos primeras novelas, todavía tenía ciertos rescoldos de educación marxista, “tendía a ver la vida, reproducirla como si las relaciones económicas de hoy, de producción, fueran una superestructura”. A partir de su libro de cuentos Amores de segunda mano, género sobre el cual ha dicho que es la prueba de fuego para un fabulador, considera haber encontrado su voz: “Me definió; descubrí el humor cruel; traté de entender a los personajes como seres humanos, desconectados de su circunstancia histórico-social; entonces mejoré bastante”.
El actual proyecto de escritura del autor es una novela sobre la época prehispánica. “No sé si voy a escribir más novelas históricas en el futuro porque ya estoy un poco viejo y creo que ya me voy a llevar más tiempo. Quizá escriba sobre la época contemporánea. Me gusta ir cambiando de temas; prefiero cambiar de aires, intentar cosas diferentes”, expresó.
También se pidió su opinión sobre la literatura femenina actual. “La mayoría de los lectores son mujeres; es lógico que las más exitosas sean mujeres, es inevitable. Aunque también creo que hay una gran cantidad de escritoras que escriben adjetiva panfletaria. La literatura que sigue una tesis ideológica es pobre por naturaleza, sea cual sea (psicoanálisis, marxismo, feminismo, existencialismo…), porque el escritor se convierte en un ilustrador de una serie de ideas; eso empobrece la literatura. Creo que las mejores escritoras tienen una visión donde la reivindicación de la mujer no es tan importante, sino la observación de los seres humanos. Me parece terrible pretender que un escritor hombre no pueda crear personajes femeninos. ¿Por qué no recordar Madame Bovary, de Flaubert; Anna Karenina, de Tolstoi; Fortunata y Jacinta, de Pérez Galdós? Del otro lado pasa lo mismo, Marguerite Yourcenar con las Memorias de Adriano, Elena Garro y la maravillosa obra de Felipe Ángeles; Virginia Woolf con Orlando. Es muy interesante cuando una mujer se mete en la piel de un hombre. ¿Por qué diablos vamos a poner de pronto una regla de que esto no se puede hacer? La idea de corrección política ha querido propugnarlo y es nefasto”.
Sobre la valoración de los mensajes eróticos en las obras literarias, observó que este aspecto es una de las manifestaciones más importantes de la existencia: “Para describir a un personaje, tienes que mostrarlo en su manera de amar”. Rechazó el estigma que menosprecia el valor literario a causa de ello: ” Lo que me parece más interesante no es qué hacen los personajes en la cama, sino qué piensan antes, durante el proceso de seducción y en el acto. Es muy difícil lograr un equilibrio, no caer en la procacidad, ni en el preciosismo”.
Finalmente, compartió su opinión sobre las adaptaciones de obras literarias a otras artes, como el cine. “Escritores como Juan Rulfo o García Márquez son magos de la palabra. Cuando analizo el lenguaje audiovisual, se pierde una parte importante de esa magia. Prefiero quedarme con la idea que tuve al leer. Tengo el proyecto de elegir si veo la película o leo la novela, solo una. Pero hay tanto que leer y tanto que averiguar, que analizar las dos cosas me parece una pérdida de tiempo”, concluyó.
Este encuentro ocurrió en el marco del primer día de actividades de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Guanajuato. Para conocer la programación, es posible consultar el sitio web www.filug.ugto.mx y seguir las redes sociales @udeguanajuato y @culturaug.