El Pleno de la 66 Legislatura del Congreso del Estado aprobó el dictamen de la iniciativa de reforma a la Ley de Salud del Estado de Guanajuato para que, en la promoción de la salud mental, las autoridades fomentarán y apoyarán la difusión de las orientaciones para la promoción de la salud mental, con perspectiva intercultural, pertinencia lingüística, perspectiva de género y enfoque interseccional.

Al presentar el dictamen, el diputado Antonio Chaurand Sorzano manifestó que el dictamen respondía a la necesidad urgente y estructural de garantizar y ampliar de manera progresiva el derecho a la salud mental bajo un enfoque integral de derechos humanos, incorporando de forma explícita la perspectiva de género y el enfoque interseccional.

Afirmó que no se trata únicamente de una adecuación normativa, sino de un avance sustantivo en la forma en que el Estado comprende, atiende y prioriza la salud mental de su población. Preciso que en primer lugar, la propuesta tiene como objeto armonizar el marco jurídico local con lo dispuesto en la Ley General de Salud y que ese ajuste implica alinear la legislación estatal con los estándares nacionales que reconocen que la salud mental debe ser atendida desde enfoques diferenciados como perspectiva de género, la interculturalidad, la interseccionalidad y la pertinencia lingüística.

Chaurand Sorzano puntualizó que el dictamen no solo cumple con un principio de congruencia normativa, sino que fortalece la obligación del Estado de garantizar servicios de salud mental integrales, accesibles, oportunos y libres de discriminación.

Remarcó que el valor central de la propuesta radica en el énfasis que otorga el enfoque interseccional y a la perspectiva de género, los cuales no deben entenderse como elementos accesorios sino como herramientas indispensables para comprender las múltiples desigualdades que atraviesan a las personas.

“La salud mental no se vive de manera homogénea, una mujer indígena, una adolescente en situación de violencia, una persona con discapacidad o alguien en condición de pobreza enfrenta barreras diferenciadas y acumulativas que impactan directamente en su bienestar psicoemocional”, subrayó

Al hablar a favor, la diputada Ana María Esquivel Arrona destacó que la salud mental de las mujeres es un tema crucial de salud pública que debe abordarse libre de estigmas y estereotipos de género, además de que históricamente se han ejercido etiquetas sociales que han invisibilizado realidades profundas como el agotamiento derivado de los roles de cuidado y el estrés crónico producto de las exigencias laborales y familiares.

La congresista enfatizó que la reforma busca que la Secretaría de Salud y las instituciones competentes fomenten la difusión de la salud mental con pertinencia lingüística y visión intercultural. Añadió que la interseccionalidad permite comprender cómo factores como la situación económica, la discapacidad o la falta de redes de apoyo se combinan para aumentar la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia y los trastornos emocionales.

El dictamen fue aprobado por unanimidad de votos.