Para dar inicio al ciclo de conferencias que integra el programa de las 6 Jornadas por el Agua UG “Conservación de los Glaciares 2025”, organizadas por la Universidad de Guanajuato (UG) en colaboración con la Secretaría del Agua y Medio Ambiente, entre otras instancias involucradas en el cuidado del líquido vital, se presentó la conferencia “El agua, de lo visible a lo invisible”, a cargo del Dr. Ricardo González Barbosa, investigador con una trayectoria de más de dos décadas en temas ambientales e hídricos.
En su trayectoria, destacan más de 50 proyectos de vinculación con el sector productivo en diversos temas de medioambiente, su participación en más de 20 congresos nacionales e internacionales, 30 conferencias y aportaciones en diversos comités y consejos ciudadanos relacionados con la calidad del aire, agua potable y alcantarillado, ordenamiento territorial y desarrollo económico. En esta ocasión, resaltó su participación como miembro permanente del Comité del Área Natural Protegida de la Cuenca Alta del Río Temascatio, ubicada en la zona centro del estado de Guanajuato.
En la Sede Belén de la UG y ante estudiantes invitado(a)s del Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales (CETAC), quienes cursan las carreras técnicas en Administración de Recursos Humanos y Técnico Laboratorista Ambiental, la presentación inició dando a conocer los porcentajes de agua que hay en el planeta y los usos que se le dan, así como la disponibilidad del recurso en el país y en el estado de Guanajuato.
De los mil 400 millones de m3 de agua que hay en el planeta, solo el 2.5% es dulce y menos del 1% de esta es apta para el consumo humano, la cual se obtiene de fuentes superficiales, más o menos cuantificadas, y cuerpos subterráneos de los que se sabe poco y suelen sobregirarse, indicó el ponente. México ocupa el lugar 94 con disponibilidad de agua a nivel mundial con 3 mil 656 m3 per cápita al año y es el séptimo en extracción, aunque de sus 653 cuencas y acuíferos solamente 105 tienen el recurso, cuyo empleo se distribuye un 80% para la agricultura, 9% para las actividades industriales y el resto para consumo humano (en esto, solo el 4% es visible en cuanto a la ingesta o prácticas de higiene, mientras que el resto corresponde al consumo de productos con huella hídrica, como alimentos procesados, ropa y calzado).
En Guanajuato, la disponibilidad del agua per cápita es de 661 m3. El estado ocupa el segundo lugar nacional en estrés hídrico y solo uno de sus 20 acuíferos tiene disponibilidad, problema que crece con factores geográficos, como la distribución espacial y temporal del agua, las frecuentes sequías y limitantes según los acuerdos de uso interestatales, además de que, debido al cambio climático, la mayor parte del agua de lluvia se evapora quedando poca para la infiltración y el escurrimiento natural.
Una vez planteados estos datos y detalles sobre el procedimiento de extracción, el conferencista enfatizó la gravedad del desabastecimiento para el sector agrícola desde la perspectiva ambiental, económica y política pública. Indicó que es imperativo analizar y replantear la práctica agrícola junto con circunstancias sociales y culturales, pues, aunque esta actividad es el soporte alimenticio de la vida, a la fecha no se ha logrado aprovechar de manera eficiente el agua en los sistemas de riego, ni siquiera en procesos denominados “secos”, eso sin contar problemas de contaminación y la extracción clandestina: “se estima que el 60% del agua se pierde en el camino”, indicó.
También abordó los desafíos en la distribución de servicios hídricos para pequeñas comunidades (población menor a 2,500 habitantes) o en la periferia de las grandes ciudades, donde no hay pozos para abastecimiento y el recurso que se consume pone en riesgo la salud de las personas. “En el noreste es donde las coberturas municipales son más bajas, mientras que la mayor carencia se enfrenta en León”, puntualizó.
También comentó que gran parte de las plantas de tratamiento de aguas residuales están abandonadas debido a la alta cifra económica que representa su funcionamiento y mantenimiento, pese a que está indicado por las leyes nacionales y es fundamental para la salud pública. “Solo el 49.9% del agua residual es tratada efectivamente; 70% de las plantas han sido abandonadas y también se está dejando la agricultura”.
Aunque el panorama es desolador, el experto señaló una serie de soluciones donde es fundamental la participación de las y los jóvenes profesionistas en diversas áreas para equilibrar la oferta y la demanda del agua, regular las cuencas y acuíferos, atender los fenómenos metereológicos, mejorar la eficiencia de los usos, monitorear los ciclos hídiricos, potenciar la reutilización, consolidar sistemas operadores, aumentar y sostener coberturas, generar información para motivar la participación social y plantear proyectos no convencionales para el abasto.
Cerca del término de la conferencia, el Dr. Barbosa expresó su preocupación por la falta de interés de la juventud en la agricultura y el abandono del campo. “La mayoría de los terrenos están en manos de ancianos. La agricultura ejidal es el reto más importante a vencer, hacerla renacer. Hay mucho por hacer ahí para el cuidado del agua, para eficientar su uso, desde educar al que riega hasta enseñar al agricultor a ser emprendedor. Se requieren profesionistas ambientales, hidráulicos, administrativos. Basta con una hectárea para comenzar una agricultura de vanguardia y virtuosa que logre cerrar su ciclo. Hay riqueza en el campo y un futuro, puede ser un proyecto de vida, una empresa; cada parte del proceso es una oportunidad. Progresar no debería implicar abandonar el campo”, finalizó.
En el evento, estuvo presente la Mtra. Georgina Del Pozo Boullosa, Jefa del Departamento de Sustentabilidad y Gestión de Procesos de la Dirección de Infraestructura y Sustentabilidad de la UG, quien entregó un reconocimiento al expositor. Además, asistieron las profesoras del CETAC, la Dra. María Teresa Sepúlveda Ángulo, la Mtra. Mónica Jacquelina Martínez Ramírez y la C.P. Rosalba Anguiano Zapatero, entre otro(a)s investigadore(a)s universitarios.
Las actividades de las 6 Jornadas por el Agua UG continuarán en los siguientes días con conferencias, talleres, charlas y un rally en diversas sedes de los cuatro Campus Universitarios y las Escuelas de Nivel Medio Superior.